EL LEMA

Danos siempre Tu Amor.

Su eminencia el Cardenal-Arzobispo de Sevilla, Señor Don José María Bueno Monreal, supo cuáles eran los objetivos de nuestra Hermandad con la celebración del magno acontecimiento que supuso para nuestra localidad en general, y para el sentir crucero en particular, la Coronación de nuestra Amadísima Madre de las Angustias, aquel ya lejano 10 de octubre de 1971. Por eso, en la homilía del Pontifical de la Coronación pronunció unas palabras que se grabaron a fuego en las conciencias y en los corazones de todos los hermanos: Yo pongo ahora sobre las sienes de vuestra Bendita Virgen de las Angustias una simple corona de oro. Pero la verdadera corona, la de mayor valor, es la Corona del Amor y ésta la pondréis luego vosotros con vuestro amor por Ella, con vuestra vida ejemplar y vuestras buenas obras.

Sin dudarlo, de todo aquel recordado acontecimiento, lo más importante y lo que más ha trascendido en el tiempo ha sido su mensaje: lo que Bueno Monreal recordó sobre cómo la verdadera coronación vendría cuando cada cofrade crucero pusiese su propia corona de amor y entrega sobre la bendita Madre. También es significativo cómo en la Homilía del Triduo preparatorio de la Coronación, el predicador lanzó este reto: "Si por amor a vuestra Virgen de las Angustias sois capaces de hacer lo que he presenciado... vosotros, con Su ayuda, sois capaces de hacer todo lo que os propongáis".

También, el 10 de octubre de 1996 en el transcurso del Solemne Pontifical del XXV Aniversario y Proclamación Canónica de la Coronación de la Virgen, el Rvdmo. Sr. Fray Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo de Sevilla, en clara referencia a la figura de María Santísima, exalta algo que sigue tintineando en nuestros oídos: “de todos los amores que han llegado a mi vida, tú has sido el primero”. Concluiría la homilía manifestando, en alusión a la Residencia de Mayores Virgen de las Angustias que ese mismo día se bendeciría: “todas las coronas se quedan pequeñas ya que un amor tan grande sólo se puede pagar con amores”.

En su bendito Amor confiamos, hoy día, cuando más lo necesitamos por la realidad que nos rodea con una profunda crisis sanitaria derivada por la COVID-19. Por eso le rogamos a Nuestra Señora que nos lo otorgue eternamente, para darnos la felicidad que necesitamos y para hacernos verdaderos misioneros de Dios, como mediadora del Cristo y Causa de Nuestra Alegría, pues “amor con amor se paga”.

Este lema, “Danos Siempre Tu Amor” recoge a la perfección el sentido devocional y de entrega al prójimo de las bodas de oro de la Coronación de María Santísima. Es extraído de la oración final con la que concluimos cada día de la Novena que dedicamos anualmente en Su Honor. Así, con esta frase que resume el sentir de todos los cruceros hacia la Madre de Dios, en este sencillo lema aludimos a la Virgen y su devoción, a nuestra labor social, con el Amor (“obras son amores”) ; sirviendo, además, como una sencilla oración tan simbólica y representativa para los cruceros, pues brinda la oportunidad de concluir el lema (con el final implícito que conlleva) a quien lo pronuncie: “Virgen de las Angustias, danos siempre Tu Amor, que con él seremos felices en la vida y en la eternidad. Amén”.